De Pronto

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| jueves, 24 de noviembre de 2011
(música de fondo para este post: "Suerte Loca" por Roberto Goyeneche)
La vida cambia de un día para el otro, siempre fue así, hoy estás muerto, forfai, y mañana te salvás simplemente porque la mufa se olvida de vos, se hace humo, y las cosas se organizan de otra forma, solas, cuando uno ya ni siquiera sueña con salvarse sino que más bien está esperando que los piolines se corten de una vez por todas, para caer sin pena ni gloria en el olvido, como una marioneta de morondanga, y que te entierren. Pero no, de pronto la vida cambia, de la noche a la mañana, siempre fue así, ¿no te parece? (...)

Juan Martini, "La Vida Entera"

Eche Veinte Centavos en la Ranura

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| lunes, 31 de octubre de 2011

(música de fondo para este post: "Heavy Metal Machine" por The Smashing Pumpkins")


I
A pesar de la sala sucia y oscura
de gentes y de lámparas luminosa
si quiere ver la vida color de rosa
eche veinte centavos en la ranura.
Y no ponga los ojos en esa hermosa
que frunce de promesas la boca impura.
Eche veinte centavos en la ranura
si quiere ver la vida color de rosa.
El dolor mata, amigo, la vida es dura,
eche veinte centavos en la ranura
si quiere ver la vida color de rosa.

VI
Y no se inmute, amigo, la vida es dura,
con la filosofía poco se goza.
Eche veinte centavos en la ranura
si quiere ver la vida color de rosa.

Eche Veinte Centavos en la Ranura, fragmento.
Raúl González Tuñón, de "El violín del diablo" , 1926 .

Civilizados

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| martes, 18 de octubre de 2011


(música de fondo para este post: "Chacarera de un triste" por Mercedes Sosa)


Una vez asesinado Dorrego, los unitarios dieron rienda libre a su odio político (...).
Son los ilustrados que intentan imponer la civilización a palos (...)
Juan Apóstol Martinez patrulla toda la provincia de Buenos Aires en busca de enemigos. Y cuando los encuentra los obliga a cavar sus propias fosas. Pero es el tipo de muerte lo que horroriza. Ata a los gauchos a las bocas de los cañones y sus cuerpos son destrozados por las metrallas. El coronel Juan Ramón Estomba asesina de esa manera al mayordomo de la estancia Las Víboras de los Anchorena, sólo porque no sabe o no quiere decir hacia dónde se ha marchado Rosas. El coronel Rauch, pérfido enemigo de Dorrego, ajusticia a sus prisioneros por partes, a hachazos. En pocos meses son asesinadas más de mil personas, incluso niños de siete años que llevaban la divisa federal. En 1829 los registros indican que por única vez en la historia, las muertes sobrepasaron a los nacimientos. (...) Estomba comete tal grado de atrocidades, que sus propios oficiales lo amarran a la cama y lo llevan maniatado a Buenos Aires, donde muere en un hospicio.

Hernán Brienza, "El Loco Dorrego"

Títulos

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| domingo, 25 de septiembre de 2011

(música de fondo para este post: "Untitled", por The Cure)

(..) el Padre Francisco de Paula Castañeda, capellán durante las Invasiones Inglesas, devenido en polemista agudo y periodista sarcástico, y fundador de veinticuatro periódicos entre los que se destacan los pintorescos: "Desengañador Gauchi-Político-Federi-Montonero-Chacuaco", "El Oriental Choti-Protector y Puti-Republicador de todos los hombres de bien que viven y mueren descuidados en el siglo diez y nueve de nuestra era cristiana", el "Despertador Teo-Filantrópico, Místico-Político", "La Matrona comentadora de los cuatro periodistas" y "Vete portugués, que aquí no es" .

Hernán Brienza, "El Loco Dorrego"

Sin Tiempo

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| miércoles, 14 de septiembre de 2011

(música de fondo para este post: "Tiempo sin sueños", por David Lebón)


El niño eterno mide su angustia y comprende que es la falta tiempo.
Entonces, revisa sus bolsillos.
Encuentra las cosas que hace, pero no las que quisiera hacer.
Trata de recordar si las puso en algún lugar, pero no tiene tiempo.
Se sienta y escribe un proyecto de ley para agregarle horas al día.
Aclara que esta adición deber hacerse sin reducir la cantidad de días que nos ha tocado en suerte.
Las cámaras lo reciben, y no lo tratan por falta de tiempo.
Una mujer rechaza su amor. Le explica que su tiempo (el de él) ya pasó.
En la pared hay un reloj detenido.
Se pregunta si no habrá guardado las cosas ahí.
Si entre esos complejos mecanismos de relojería no estarán las palabras que no dijo, las historias que no ha vivido, la cuenta del gas que se venció la semana pasada.
Por las dudas no lo desarma.
 

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