(música de fondo para este post: "What God Wants" por Roger Waters)
Tom - dijo Douglas - prométeme algo, ¿sí?
- Prometido, ¿qué es?
- Eres mi hermano y te odio a veces, pero no te separes de mi, ¿eh?
- ¿Me dejarás entonces que ande contigo y los mayores?
- Bueno... sí... aún eso. Quiero decirte que no desaparezcas, ¿eh? No dejes que te atropelle un coche y no te caigas en algún precipicio.
- ¡Claro que no! ¿Por quién me tomas?
- Y si ocurre lo peor, y los dos llegamos a ser realmente viejos, de cuarenta o cuarenta y cinco años, podemos comprar una mina de oro en el Oeste, y quedarnos allí, y fumar y tener barba.
-¡Tener barba, Dios!
- Como te digo. No te separes y que no te pase nada.
- Confía en mí.
- No me preocupas tú - dijo Douglas - sino el modo como Dios gobierna el mundo.
Tom pensó un momento.
- Bueno, Doug - dijo -, hace lo que puede.
Ray Bradbury, "El Vino del Estío"
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La Muerte de la Verdad
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Publicado por
Unknown
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viernes, 22 de julio de 2011
(música de fondo para este post: "Las Cuarenta", por Charlo)Dale a la gente concursos que puedan ganar recordando la letra de las canciones más populares, o los nombres de las capitales de Estado o cuánto maíz produjo Iowa el año pasado. Atibórralo de datos no combustibles, lánzales encima tantos "hechos" que se sientan abrumados, pero totalmente al día en cuanto a información. Entonces, tendrán la sensación de que piensan, tendrán la impresión de que se mueven sin moverse. Y serán felices, porque los hechos de esta naturaleza no cambian. No les des ninguna materia delicada como la Filosofía o la Sociología para que empiecen a atar cabos. Por ese camino, se encuentra la melancolía. Cualquier hombre que pueda desmontar un mural de televisión y volver a armarlo luego, y , en la actualidad, la mayoría de los hombres pueden hacerlo, es más feliz que cualquier otro que trate de medir, calibrar y sopesar el Universo, que no puede ser medido ni sopesado sin que un hombre se sienta bestial y solitario.
Ray Bradbury, "Farenheit 451"

