Has Vuelto
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lunes, 7 de enero de 2013
(música de fondo para este post: "El Último Organito", por Edmundo Rivero)
Has vuelto, organillo. En la acera
hay risas. Has vuelto llorón y cansado
como antes.
El ciego te espera
las más de las noches sentado
a la puerta. Calla y escucha. Borrosas
memorias de cosas lejanas
evoca en silencio, de cosas
de cuando sus ojos tenían mañanas,
de cuando era joven la novia ¡Quién sabe!
Alegrías, penas,
vividas en horas distantes. ¡Qué suave
se le pone el rostro cada vez que suenas
algún aire antiguo! ¡Recuerda y suspira!
Has vuelto, organillo. La gente
modesta te mira
pasar, melancólicamente.
Pianito que cruzas la calle cansado
moliendo el eterno
familiar motivo que el año pasado
gemía a la luna de invierno:
con tu voz gangosa dirás en la esquina
la canción ingenua, la de siempre, acaso
esa preferida de nuestra vecina
la costurerita que dio aquel mal paso.
Y luego de un valse te irás como una
tristeza que cruza la calle desierta,
y habrá quien se quede mirando la luna
desde alguna puerta.
¡Adiós alma nuestra! Parece
que dicen las gentes en cuanto te alejas.
¡Pianito del dulce motivo que mece
memorias queridas y viejas!
Anoche, después que te fuiste,
cuando todo el barrio volvía al sosiego
qué triste
lloraban los ojos del ciego.
Evaristo Carriego
Padre
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lunes, 24 de diciembre de 2012
(música de fondo para este post: "Padre" por Joan Manuel Serrat)
Padre,
dígame qué le han hecho al río que ya no canta;
que resbala como esos peces que murieron
bajo un palmo de espuma blanca.
Padre, que el río ya no es el río.
Antes de que llegue el verano
esconda usted todo lo que encuentre vivo.
Qué le han hecho al bosque, padre
que no hay un árbol.
¿Con qúe leña encenderemos el fuego
y en que sombra nos cobijaremos
si el bosque ya no es el bosque?
Antes de que oscurezca padre
guarde usted un poco de vida en la despensa
porque sin leña y sin peces
tendremos que quemar la barca,
tendremos que arar sobre las ruinas
y cerrar la puerta de casa con muchas llaves;
y usted nos dijo, padre,
que donde hay pinos hay piñones,
que si hay flores hay abejas, y cera, y miel.
Pero el campo ya no es ese campo.
Alguien anda tiñendo el cielo de rojo
y anunciando lluvia de sangre.
Alguien que ronda por ahí, padre,
monstruos de carne con gusanos de hierro.
Asómese, padre,
y les dice que usted nos tiene a nosotros
y que nosotros no tenemos miedo;
pero asómese
porque son ellos los que están matando la tierra.
Padre, deje usted de llorar
que nos han declarado la guerra.
Joan Manuel Serrat
Padre,
dígame qué le han hecho al río que ya no canta;
que resbala como esos peces que murieron
bajo un palmo de espuma blanca.
Padre, que el río ya no es el río.
Antes de que llegue el verano
esconda usted todo lo que encuentre vivo.
Qué le han hecho al bosque, padre
que no hay un árbol.
¿Con qúe leña encenderemos el fuego
y en que sombra nos cobijaremos
si el bosque ya no es el bosque?
Antes de que oscurezca padre
guarde usted un poco de vida en la despensa
porque sin leña y sin peces
tendremos que quemar la barca,
tendremos que arar sobre las ruinas
y cerrar la puerta de casa con muchas llaves;
y usted nos dijo, padre,
que donde hay pinos hay piñones,
que si hay flores hay abejas, y cera, y miel.
Pero el campo ya no es ese campo.
Alguien anda tiñendo el cielo de rojo
y anunciando lluvia de sangre.
Alguien que ronda por ahí, padre,
monstruos de carne con gusanos de hierro.
Asómese, padre,
y les dice que usted nos tiene a nosotros
y que nosotros no tenemos miedo;
pero asómese
porque son ellos los que están matando la tierra.
Padre, deje usted de llorar
que nos han declarado la guerra.
Joan Manuel Serrat
Carta Brava
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miércoles, 5 de diciembre de 2012
(música de fondo para este post: "Shape of my Heart", por Sting)
- Vamos, juegue de una vez. Tengo poco tiempo.
- ¿Qué debo hacer?
- Primero apueste. ¿Cuánto quiere jugar?
- Juego todo lo que tengo.
- Usted no tiene nada. Con eso no puede ni sentarse a la mesa.
- Apuesto lo que tuve, mis recuerdos buenos.
- Podría ser. Si pierde se olvidará de todas las bagatelas infantiles que le sirven de consuelo.
El tallador le dio todas las cartas a Salzman, una por una , y él se quedó con la última.
- Hoy le concederé alguna ventaja. Usted tiene todas las cartas y yo solamente una. Además, usted elige el juego.Yo, con esta sola baraja estoy obligado a ganar.
Salzman examinó su mano y vio centenares de figuras lejanamente parecidas a los arcanos del Tarot: la Riqueza, el Poder, la Fama, el Amor, la Inteligencia, la Fuerza, el Honor, la Juventud, la Razón, la Salud, la Imaginación, el Arte, la Clarividencia, el Valor, la Fe, la Suerte, la Belleza, la Virilidad, la Inspiración... Sin hacer ningún gesto, dio vuelta las cartas sobre la mesa.
- Buen juego - dijo el Tallador - ,pero no alcanza.
Y jugó el naipe de la muerte.
Alejandro Dolina, "Cartas Marcadas"
- Vamos, juegue de una vez. Tengo poco tiempo.
- ¿Qué debo hacer?
- Primero apueste. ¿Cuánto quiere jugar?
- Juego todo lo que tengo.
- Usted no tiene nada. Con eso no puede ni sentarse a la mesa.
- Apuesto lo que tuve, mis recuerdos buenos.
- Podría ser. Si pierde se olvidará de todas las bagatelas infantiles que le sirven de consuelo.
El tallador le dio todas las cartas a Salzman, una por una , y él se quedó con la última.
- Hoy le concederé alguna ventaja. Usted tiene todas las cartas y yo solamente una. Además, usted elige el juego.Yo, con esta sola baraja estoy obligado a ganar.
Salzman examinó su mano y vio centenares de figuras lejanamente parecidas a los arcanos del Tarot: la Riqueza, el Poder, la Fama, el Amor, la Inteligencia, la Fuerza, el Honor, la Juventud, la Razón, la Salud, la Imaginación, el Arte, la Clarividencia, el Valor, la Fe, la Suerte, la Belleza, la Virilidad, la Inspiración... Sin hacer ningún gesto, dio vuelta las cartas sobre la mesa.
- Buen juego - dijo el Tallador - ,pero no alcanza.
Y jugó el naipe de la muerte.
Alejandro Dolina, "Cartas Marcadas"
Habla El Príncipe de Dinamarca (II)
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jueves, 29 de noviembre de 2012
(música de fondo para este post: "Hermana Duda", por Jorge Drexler)
Porque ¿Quién soportaría los azotes y los insultos del mundo, los abusos del opresor, las afrentas del soberbio, los tormentos de un amor desairado, la dilación de la justicia, la insolencia del poder y los desprecios que el paciente mérito recibe del indigno, cuando uno mismo podría encontrar la paz en la hoja desnuda de una daga? ¿Quién querría soportar tan duras cargas, gemir y sudar bajo el peso agotador de la vida, si no fuera por el temor de algo después de la muerte - esa ignorada región cuyos confines no vuelve a atravesar ningún viajero - temor que confunde a la voluntad y nos induce a soportar los males que nos afligen antes que a volar hacia otros que desconocemos? De esta manera, la conciencia hace de todos nosotros unos cobardes; y así, el tinte natural de la resolución empalidece en contacto con el pensamiento, y empresas de alto vuelo e importancia, por esta contemplación, tuercen su curso y pierden su caracter de acción...
William Shakespeare, "Hamlet"
Habla El Príncipe de Dinamarca (I)
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jueves, 22 de noviembre de 2012
(música de fondo para este post: "Felicidades", por Cuentos Borgeanos)
Ser o no ser: esa es la cuestión. ¿Qué enaltece más al espíritu: tolerar los golpes y dardos de la injuriosa fortuna, o alzarse contra un mar de calamidades y, haciéndoles frente, acabar con ellas?
Morir..., dormir,... nada más. Y suponer que con un sueño podemos poner fin al dolor en el corazón y a las mil conmociones naturales que la carne ha heredado... Este sería un final para anhelar devotamente. Morir..., dormir...Dormir!... Tal vez soñar...
William Shakespeare, "Hamlet"
Ser o no ser: esa es la cuestión. ¿Qué enaltece más al espíritu: tolerar los golpes y dardos de la injuriosa fortuna, o alzarse contra un mar de calamidades y, haciéndoles frente, acabar con ellas?
Morir..., dormir,... nada más. Y suponer que con un sueño podemos poner fin al dolor en el corazón y a las mil conmociones naturales que la carne ha heredado... Este sería un final para anhelar devotamente. Morir..., dormir...Dormir!... Tal vez soñar...
William Shakespeare, "Hamlet"





