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Malvados

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| miércoles, 4 de diciembre de 2013
(música de fondo para este post: "Acquaforte", por Carlos Gardel)
El poder del mal rige las leyes del Universo. El destino siniestro de cada hombre es la demostración cabal de lo que acabo de afirmar. Ahí tiene a las religiones, castigando a los pecadores, alegrándose por sus tormentos en el infierno, prohibiendo todos los paraísos posibles. Yo soy un malvado, lo admito, pero no tanto como los pilares de la moral de Occidente.
Alejandro Dolina, "Cartas Marcadas"

Una Frase

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| jueves, 6 de agosto de 2009
(música de fondo para este post: "Losing my Religion", por REM)

Marx, en su texto "Introducción a la Crítica de la Filosofía del Derecho de Hegel", de 1846 (...) postula a la religión, según todos sabemos, como el opio de los pueblos. El esquema de Marx, la interpretación de Marx, es brillantísima e inobjetable (...) Marx dice: la religión es el opio de los pueblos. ¿Por qué esta frase, que tanto se ha vulgarizado injustamente? Lo que Marx dice es: para que los obreros se liberen, tienen que liberarse de la creencia de que la justicia existirá en otro mundo. No hay justicia en ningún otro mundo, o la justicia se consigue en la Tierra o no se consigue. La religión, entonces, es el opio de los pueblos porque los engaña, los adormece, los estupidiza, los invalida para la rebelión, y lo que nosotros necesitamos son hombres que sepan que o se liberan ellos o no hay promesa divina que les garantice el paraíso, porque no hay paraíso. El paraíso o se consigue en La Tierra o no existe. Esto dice Marx. Entonces, hay que reemplazar, dice Marx, la crítica del cielo por la crítica de la tierra, basta de ocuparnos del cielo, comencemos a analizar la tierra: la injusticia está acá, la explotación está acá, el capitalismo explotador está acá, la plusvalía está aquí, la ignominia - que es la palabra que utiliza en este texto - también. Este texto dice una frase maravillosa que puede marcar una vida absolutamente, sea o no uno marxista: "No alcanza con la ignominia, es necesaria la conciencia de la ignominia". Sin la conciencia de la ignominia no hay ignominia. O sea, Marx está luchando por la conciencia de la ignominia. Y la conciencia de la ignominia consiste en radicar la ignominia en la tierra y en no creer que alguien del más allá la va a solucionar.

José Pablo Feinmann, "¿Qué es la filosofía?"
 

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