La última inocencia

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| miércoles, 21 de julio de 2010

(música de fondo para este post: "Piedra y Camino", por Atahualpa Yupanqui)

Partir
en cuerpo y alma
partir.

Partir
deshacerse de las miradas
piedras opresoras
que duermen en la garganta


He de partir
no más inercia bajo el sol
no más sangre anonadada
no más formar fila para morir.


He de partir.
Pero arremete, ¡viajera!

Alejandra Pizarnik, "La Última Inocencia", 1956

Polemistas

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| viernes, 9 de julio de 2010
(música de fondo para este post: "Milonga del Peón de Campo", por Jairo)

Varios gauchos en la pulpería conversan sobre temas de escritura y de fonética.
El santiagueño Albarracín no sabe leer ni escribir, pero supone que la palabra trara* no puede escribirse. Crisanto Cabrera, también analfabeto, sostiene que todo lo que se habla puede ser escrito. - Pago la copa para todos - le dice el santiagueño - si escribe trara. - Se la juego - contesta Cabrera; saca el cuchillo y con la punta traza unos garabatos en el piso de tierra. De atrás se asoma el viejo Álvarez, mira el suelo y sentencia: - Clarito, trara.
*trara: trípode de hierro para la pava del mate.

Luis Antuñano, Cincuenta años en Gorsch. Medio siglo en campos de Buenos Aires (Olavarría, 1911)

Un Futuro Posible

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| jueves, 24 de junio de 2010

(música de fondo para este post: "Some Other Time", por The Alan Parsons Project)

Buenos Aires, Abril 15, 2347.
Informe al Comité Central de Investigación
Objeto de Estudio: MOV-44
Especie: Humano
Hoy, como todas las mañanas desde hace 6 años, entré al compartimento de MOV-44 y realicé los tests habituales, obteniendo las respuestas habituales. Las ligeras mejorías presentadas en los últimos meses, que tanto me habían alentado, parecen haberse vuelto en su contra, afectándolo más de lo que calculaba. Prosiguiendo con el plan estipulado, procedo a inyectarle 10 mg de aliensolipramina pura. (Nota 1: he realizado esta tarea con gran pesar, ya que entiendo que tal vez no lo soporte; a veces odio este trabajo). Para mi sorpresa, no presenta a primera vista grandes alteraciones, aunque análisis posteriores demuestran una gran baja en sus niveles de denaferosa.
Sin embargo, como ha resistido a los primeros tests, que son los que importan, deberé aumentar la dosis
progresivamente hasta niveles insoportables(Nota 2: ¿nos está desafiando? ¿no le importa?).
Estoy en conocimiento de que el siguiente párrafo constituye una falta grave al código del investigador, pero aún así me arriesgo a sugerir se tenga en cuenta la posibilidad de detener la investigación, debido al alto riesgo de desintegración celular de MOV-44 (Nota 3: se me ocurre pensar ahora que tal vez esto sea una especie de
liberación, pero lo descarto ya que es a todas luces una tontería).
Espero instrucciones acerca de la continuidad del tratamiento.

Límites

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| viernes, 18 de junio de 2010
(música de fondo para este post: "Time after Time", por Cassandra Wilson)

Hay una línea de Verlaine que no volveré a recordar,
hay una calle próxima que está vedada a mis pasos,
hay un espejo que me ha visto por última vez,
hay una puerta que he cerrado hasta el fin del mundo.
Entre los libros de mi biblioteca (estoy viéndolos)
hay alguno que ya nunca abriré.
Este verano cumpliré cincuenta años;
La muerte me desgasta, incesante.


De Inscripciones (Montevideo, 1923) de Julio Platero Haedo

Un Bar

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| martes, 1 de junio de 2010

(música de fondo para este post: "La Copa Rota", por Los Rodriguez)

A fines del siglo XIX funcionaba en Londres, en el siniestro barrio de Whitechapel, un bar frecuentado por suicidas. Allí, cada noche, alguien era obligado a matarse. No está claro cuál era el procedimiento para establecer cuál de los parroquianos debía morir. Algunos hablan de un sorteo, o de un juego de naipes, o de un licor envenenado. Durante un tiempo, el establecimiento estuvo de moda, no sólo entre los que buscaban la muerte, sino entre jovenes aristócratas deseosos de emociones fuertes, que iban allí a tomar una copa como quien juega a la ruleta rusa. Pasado su momento de esplendor, el bar se hizo menos concurrido y, por lo mismo, más peligroso. Algunas noches no iba nadie y los aburridos mozos, por pura seriedad profesional, se suicidaban.

Alejandro Dolina, "Bar del Infierno"
 

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